Esta comunidad creativa de creadores y artistas usó Loomio para simplificar la toma de decisiones y así tener más tiempo para centrarse en lo que les apasiona.
Si de pequeño te encantaba desmontar cosas para aprender cómo funcionaban o crear objetos con materiales como madera, tela o cartón, encajarías perfectamente en 1907 Triumph Street.

Detrás de una discreta puerta de garaje hay un espacio de trabajo comunitario compartido donde se reúnen fabricantes de muebles, carpinteros, trabajadores del metal y del textil y artistas de diversas disciplinas para crear sus obras.
Este lugar es el Vancouver Community Laboratory (CoLab), un taller comunitario local compartido, gestionado al 100% por voluntarios, que ofrece a quienes no tienen las herramientas para sus proyectos de construcción y artesanía un espacio donde hacer realidad sus ideas. Artistas, aficionados al bricolaje, creadores expertos y principiantes consideran este espacio su hogar creativo fuera de casa.
Construir comunidad
Desde su apertura en octubre de 2010, CoLab ha crecido hasta convertirse en una comunidad llena de vida con más de 50 creadores que usan el espacio cada día. Los integrantes colaboran habitualmente en proyectos y orientan a quienes acaban de llegar.
CoLab se reúne mensualmente para tomar decisiones importantes sobre el espacio, como qué herramientas comprar, qué políticas y procedimientos generales implementar y cómo atender los asuntos habituales que surgen en cualquier organización gestionada por voluntarios.
Antes de usar Loomio, CoLab intentó utilizar la lista de correo electrónico de sus integrantes para facilitar las discusiones previas a estas reuniones. Aun así, las reuniones tendían a ser largas, ya que a menudo eran la primera oportunidad que tenían las personas para contribuir a la discusión. Estas largas reuniones y discusiones provocaban agotamiento por las reuniones mensuales. El grupo necesitaba una forma más eficiente de tomar decisiones.
Más tiempo para proyectos que apasionan

CoLab usa ahora Loomio para discutir, elaborar, modificar y realizar encuestas sobre propuestas antes de sus reuniones mensuales. Esto ahorra mucho tiempo a todos los integrantes, que así pueden dedicar más tiempo a lo que realmente importa: hacer realidad sus ideas creativas.
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