
Durante los últimos años, el Gobierno de Nueva Zelanda se ha comprometido a buscar nuevas formas de garantizar que todas las personas del país tengan un entorno seguro en el que vivir. El país presenta una de las tasas registradas más altas de violencia familiar y sexual del mundo desarrollado, por lo que es necesario actuar.
Las personas que trabajan en el sector necesitan un marco nacional y directrices claras para abordar estos problemas de forma segura y coherente. Un equipo conjunto de distintas entidades gubernamentales y del sector impulsó la elaboración de un Marco de Capacidades Profesionales para abordar la violencia familiar, la violencia sexual y la violencia dentro del whānau.
Entrevistamos a Giselle Wansa-Harvey, responsable del Grupo de Diseño de Expertos en Capacidades Profesionales contra la Violencia Familiar de múltiples organismos, para conocer cómo se creó este amplio marco y cómo se consultó a las personas que trabajan en el sector.
“Independientemente de dónde te encuentres, el Marco de Capacidades Profesionales ofrece medios para identificar la mejor manera de ayudar a las personas y dónde encontrar recursos. El marco entra en detalle y pretende orientar a todas las personas que trabajan en el sector, incluidos los integrantes de la comunidad que entran en contacto con personas que sufren violencia familiar, violencia sexual o violencia dentro del whānau”, explica Giselle Wansa-Harvey.
Ampliar la participación en línea
El Grupo de Diseño de Expertos en Capacidades Profesionales necesitaba consultar a una amplia variedad de personas y organizaciones que trabajan en este ámbito en todo el país, incluidos organismos gubernamentales, personas voluntarias, proveedores de servicios y kahukura (personas que defienden la causa en la comunidad).
Giselle destaca la importancia de escuchar de forma eficaz y oportuna las opiniones de las personas cuyo trabajo abarca el proyecto y utilizó Loomio para ello.
“Trabajamos por etapas y primero elaboramos una versión esquemática del marco basada en investigaciones preliminares, consultas específicas en todo el país y entrevistas presenciales. Después se publicó el borrador en el grupo de Loomio y se invitó a las personas a comentar y discutir.”
Obtener aportaciones significativas
El tema es delicado por naturaleza y Giselle consideró que la consulta en línea en un grupo cerrado de Loomio era una forma natural de trabajar.
“Nos pareció que Loomio era útil para obtener aportaciones significativas y quedamos satisfechos con la cantidad de comentarios. Muchas personas volvieron a responder y los comentarios estaban bien elaborados y eran detallados”, explica Giselle.
Una buena preparación es clave para que el proceso transcurra sin problemas.
“Nuestro equipo preparó cuidadosamente las discusiones y tuvo en cuenta los riesgos. Sin embargo, las personas participantes respondieron con profesionalidad y consideración.”
Una forma clara y sencilla de trabajar juntos
Los proyectos gubernamentales suelen tener plazos estrictos y requisitos explícitos. Giselle describe Loomio como una herramienta sólida para proyectos entre organismos gubernamentales.
“Fue fácil acudir al sector con una petición concreta para que contribuyera en Loomio. Las personas aprovecharon la oportunidad para expresar sus opiniones e involucrarse en el tema, y el grupo de trabajo recibió valiosas aportaciones.”
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