Partago es una cooperativa ciudadana de autos compartidos con sede en Bélgica que ofrece exclusivamente autos 100% eléctricos. Su misión es liberar espacio en los barrios, reducir las emisiones de carbono y los gases tóxicos del tráfico, y luchar contra el cambio climático. Así es como usan Loomio para hacer realidad su misión.
Joachim nunca ha tenido un auto. En su ciudad natal, Gante, Bélgica, es fácil ir en bicicleta o tomar un autobús a casi cualquier lugar al que necesite ir. Si necesita un auto, usa uno compartido. Pero cuando el grupo comunitario de su barrio se reunió para discutir el tráfico y la congestión de la movilidad en la zona, Joachim se dio cuenta de que podíamos hacer aún más para ayudar a reducir el número de autos en las calles.
“Estaba analizando cuánto espacio cedemos a los autos que no se usan y están estacionados en la calle. ¡Resulta que alrededor de 1/3 de nuestra ciudad está ocupado por autos inactivos!”
La solución clara que surgió fue aumentar el acceso a los autos compartidos. Aunque ya había una empresa de autos compartidos en su ciudad, prestaba muy poca atención a sus emisiones de carbono y utilizaba un sistema de acceso muy rígido.
“Pensé: vamos a empezar algo nuevo en el ámbito de los autos compartidos, algo más divertido, fácil y realmente, realmente sostenible, alejado de los combustibles fósiles”.
Así que en 2015, Joachim y otras 4 personas de Gante fundaron Partago, una empresa de autos compartidos basada en una aplicación que ahora cuenta con 700 integrantes y 70 vehículos totalmente eléctricos. Han crecido hasta operar en 10 ciudades de Bélgica y se dedican incansablemente a luchar contra el cambio climático.
“La misión de Partago es ayudar a crear un entorno habitable. Lo hacemos conduciendo juntos vehículos eléctricos —más aire limpio, más tranquilidad, más espacio—, pero también incorporando más energía renovable a nuestros autos”.
Todas las imágenes son cortesía de Partago
Otra cosa que hace que Partago sea única es que funciona como una organización cooperativa colectiva. Esto significa que cada persona que usa sus autos eléctricos es copropietaria de una pequeña parte de la organización. Todas pagan una participación de 250 euros para acceder a la flota.
Los integrantes tienen voz en la gestión de la empresa e incluso en cómo se usan sus ganancias, explica Joachim.
“Las ganancias son solo un medio para alcanzar nuestro objetivo. Cuando obtenemos ganancias, decidimos junto con todos los integrantes de Partago para qué pueden servir, [como nuevas iniciativas para hacer realidad la movilidad sostenible]”.
Todos los usuarios de Partago tienen un voto, independientemente de su aportación económica, para votar sobre la asignación de las ganancias y los planes de la junta directiva. Para ello, el grupo recurre a Loomio. Especialmente ahora, en tiempos del coronavirus, dependerán de Loomio para contar los votos, ya que no se les permite reunirse.
Loomio es una herramienta realmente potente. Como equipo, nos ofrece una forma fácil y segura de permitir que todos los integrantes participen en cualquier tipo de discusión en la que quieran involucrarse.
Usan Loomio para informar a sus usuarios y coordinarse con los integrantes más activos cuando surgen preguntas o problemas. Además, la junta directiva tiene su propio subgrupo para discutir la estrategia y decidir conjuntamente.
Por ejemplo, a veces un auto queda estacionado en un lugar incorrecto donde no se puede cargar, así que Joachim crea una encuesta en Loomio en la que los integrantes pueden ofrecerse para moverlo.
“Solo pongo una respuesta: ‘Yo lo hago’. Después de que la primera persona haga clic para responder, cerramos la encuesta”.
De esta manera queda muy claro quién se ocupa de cada asunto.
Antes de usar Loomio, dice Joachim, era habitual que los integrantes quedaran fuera de las cadenas de correo por accidente o dejaran de estar al tanto.
“Ahora, dentro de este espacio cerrado de Loomio, todo el mundo está al tanto. Lo sabemos porque Loomio se encarga de ello”.
Como Partago está presente en varias ciudades de Bélgica, contar con una plataforma en línea para discutir ideas es especialmente beneficioso. Loomio ofrece a los integrantes la oportunidad de sugerir cambios que mejoren el funcionamiento de la empresa, independientemente de dónde se encuentren.
A veces una decisión solo es importante para un pequeño grupo de integrantes de Partago (por ejemplo, personas que viven en una región específica) y Loomio facilita mantener discusiones y realizar votaciones dentro de un subgrupo específico.
Joachim recuerda que usuarios de otra ciudad preguntaron si Partago podía cambiar sus zonas para reflejar mejor cómo se relacionaban con el área. Se creó rápidamente una encuesta y, a partir de las aportaciones, quedó claro que los cambios de zona serían muy beneficiosos en esa región específica.

Por encima de todo, a Joachim le encanta que Loomio y Partago compartan valores.
Partago se creó con la misión de hacer que el mundo sea un poco más limpio y cómodo para sus habitantes. Es una organización que pone a las personas en primer lugar y él ve que Loomio también lo hace.
“Soy muy selectivo con las herramientas que usamos”, dice Joachim, “y me atrajo mucho el hecho de que Loomio sea un producto de una empresa cooperativa”.
Con tantas personas trabajando para mejorar tanto Partago como Loomio, cree que solo pueden mejorar con el tiempo.
Etiquetas: Cooperativas Casos de éxito