Cuando Zohran Mamdani hizo historia al ganar las primarias demócratas para la alcaldía de Nueva York en junio de 2025, la infraestructura detrás de su campaña de base no se parecía en nada a la política tradicional. La sección de Nueva York de Democratic Socialists of America (NYC-DSA), un partido político centrado en la asequibilidad de la ciudad y los derechos de los trabajadores, desempeñó un papel importante en las campañas y respaldó su candidatura a la Asamblea y a la alcaldía. También prestó un apoyo inicial esencial, como voluntarios para la campaña puerta a puerta y la recaudación de fondos.
Quizá no sepas que NYC-DSA contaba con una herramienta vital que funcionaba como plataforma de toma de decisiones para coordinar a 13.000 integrantes. Estas personas utilizaron Loomio para tomar decisiones rápidas de campaña y, al mismo tiempo, mantener una participación democrática real en todos los distritos de la ciudad.
“Poder tomar decisiones de forma rápida y colaborativa ha sido realmente importante”, cuenta Darren Goldner, quien fue coordinador de tecnología y herramientas de NYC-DSA durante su crecimiento meteórico. “Todas las personas que llevaban adelante la campaña lo hacían como voluntarias. Lo mismo ocurre con todo el resto del trabajo que hacemos al mismo tiempo”.
Tratamos de no votar en los chats porque no queda un registro. Queremos poder volver atrás y entender cómo se tomaron las decisiones a lo largo del tiempo.
El desafío era enorme. Con solo dos personas de apoyo en plantilla —durante 18 meses de este periodo no tuvieron ninguna—, NYC-DSA necesitaba tecnología que pudiera respaldar sus valores democráticos sin agotar el presupuesto financiado por las cuotas de sus integrantes ni requerir un equipo técnico a tiempo completo.

Del caos a la coordinación
Cuando Darren asumió el cargo de coordinador de herramientas de la sección, NYC-DSA era una confederación de grupos que utilizaban diversas herramientas de votación: Google Forms, distintos programas de encuestas y procesos dispersos sin registros coherentes. “Teníamos muchas formas diferentes de votar en la sección”, explica Darren. “Algunas eran muy manuales y otras más difíciles de integrar”.
La estructura democrática de la organización hacía que los cargos de liderazgo cambiaran con frecuencia, al menos anualmente en la mayoría de los órganos. Esto planteaba tanto un desafío como una oportunidad. Darren aprovechó las continuas transiciones de liderazgo para introducir cambios. Durante la incorporación de cada nuevo dirigente, Darren pudo capacitarlo en herramientas y prácticas comunes, en lugar de que tuviera que heredar los sistemas improvisados anteriores.
La decisión de alojar por cuenta propia la plataforma de código abierto de Loomio estuvo motivada inicialmente por la necesidad. “Cuando nos estábamos reduciendo, estaba en pleno proceso de recortar costos, pero también de facilitar las cosas”, recuerda Darren. “Realmente quería poder ampliar nuestras herramientas, y el carácter de código abierto de Loomio lo permitió”.

Democracia a gran escala
Las cifras cuentan una increíble historia de crecimiento para una organización que “predica con el ejemplo”. NYC-DSA ha realizado votaciones con miles de participantes. Ahora se preparan para su mayor votación hasta la fecha: una decisión de respaldo de sus 13.000 integrantes para las próximas elecciones al Congreso.
Por lo que se sabe, esta es la mayor instalación privada de Loomio que existe.
La escala por sí sola no era el objetivo. La organización necesitaba avanzar al ritmo de la campaña sin perder legitimidad democrática. “Intentamos no votar en los chats porque no queda registro”, señala Darren. “Queremos poder volver atrás y comprender cómo se han tomado las decisiones con el tiempo”. Los órganos de dirección pueden debatir rápidamente en sus canales de comunicación habituales y después iniciar una decisión en Loomio con un enlace en el chat. “Tenemos métodos bastante buenos para usar Loomio con plazos cortos”.

Seguridad y transparencia
Trabajar en un entorno político cada vez más polarizado añadió otra capa de complejidad. Como los integrantes eran objeto habitual de doxxing y el propio Darren había sido fichado por grupos de vigilancia de derecha, la organización tuvo que equilibrar la transparencia con la privacidad.
Su solución: usar los grupos privados de Loomio para los órganos permanentes y la votación anónima para las decisiones de los integrantes a gran escala. “Sufrimos ataques políticos con bastante frecuencia”, explica Darren. “Nos preocupa mucho invitar a los integrantes a espacios donde los nombres son fácilmente accesibles”.
La capacidad de mantener la rendición de cuentas democrática y al mismo tiempo proteger la privacidad de los integrantes se convirtió en una infraestructura esencial para organizarse a esta escala.

Qué viene después
Con nuevas campañas que demuestran lo que es posible cuando los movimientos democráticos cuentan con la infraestructura adecuada, NYC-DSA sigue desarrollando su uso de Loomio. La organización está explorando cómo ampliar estas prácticas a sus órganos de dirección distribuidos y considera ofrecer más funciones a su grupo. Por ejemplo, está trabajando directamente con Loomio para implementar el STV (voto único transferible) y mejorar el sistema existente de votación preferencial.
Al reflexionar sobre el recorrido, Darren dice: “Todos hacíamos esto literalmente gratis, en nuestro tiempo como voluntarios. Poder tomar decisiones de forma rápida y colaborativa en Loomio ha sido realmente importante para ello”.
Cuando la democracia necesita avanzar al ritmo de las campañas —con miles de personas, sin presupuesto y con el futuro en juego—, las herramientas adecuadas se convierten en una infraestructura esencial para el cambio.
Etiquetas: Partidos políticos Casos de éxito